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Lograr Ser

¿Una meta ambiciosa? Quizás… pero la vida humana está llena de retos, pequeños y grandes, que debemos superar. Si no tuviéramos esa capacidad, la humanidad probablemente no existiría, como tampoco existirían la naturaleza, las criaturas, las plantas, los minerales y tantos otros componentes de nuestro bello planeta, que han sobrevivido a fuerza de coraje, de adaptabilidad, de vencer una y otra vez las batallas del existir.

El INDIPP, desde el sueño de su fundador y de quienes lo compartimos y emprendimos un viaje de exploración interior, buscaba encontrar respuestas para los grandes interrogantes de la vida humana. No faltaron voces que nos decían “para qué complicarse la vida, se ya sabemos que somos seres mortales, sin más propósito que vivir y morir”, otros nos cuestionaban frontalmente desde la óptica religiosa, filosófica y hasta política; y no pocos, entre familiares, amigos y conocidos, nos consideraban excéntricos y se llevaban la mano a la sien, con una mirada de pena y de impotencia.

Pero nada de eso importó. Decidimos convertirnos en un equipo de exploradores,  un poco a la manera de Lidenbroch, Axel y Hans y su temerario descenso a las profundidades del planeta, en la magistral obra de la imaginación de Julio Verne, “Viaje al Centro de la Tierra”. Y así comenzamos, sin más equipos ni pertrechos que el fuerte deseo de conocer la esencia humana y con  la guía de Patricio Bermúdez, psicólogo, lector voraz y buscador incansable.

La formación de Patricio y sus sólidos conocimientos basados en sus lecturas e investigaciones, nos impidieron caer en espejismos, trampas, falsos gurús y más peligros que rondaban el camino. A eso se unía su experiencia de docente universitario. Era la década de los años setenta del siglo anterior. Aún resonaban los ecos de la revuelta estudiantil de mayo del 68 en París, en busca de un cambio radical en el mundo de entonces. El movimiento hippie de los años anteriores, con su exceso de consumo de drogas y búsqueda de experiencias paranormales aún influenciaba en la juventud; la moda de los gurús y un sinnúmero de grupos surgidos al calor de la novedad, difundía notas y llamadas atractivas para quien no sabía discernir entre el engaño y la seriedad con la que se realizaban muchas investigaciones científicas en el campo de la psicología y la parapsicología.

En esa atmósfera comenzamos. En ese mundo, ciertamente confuso, emprendimos una búsqueda seria, procurando evitar la novelería, la fantasía, la imaginación desbordante o ese deseo, un tanto pueril, de demostrar que somos diferentes, dotados, especiales. No faltó alguien que llegara a pedir que le ayuden a adivinar el número ganador de la lotería, o cosas por el estilo. Pero el INDIPP no estaba para eso. Teníamos un programa exigente; recibíamos enseñanzas de filosofía, ética, bases psicológicas y muchos otros,  entre los que destaca la estadística, que era lo  que más nos asustaba. 

Patricio impartía sus clases con una seriedad mezclada con un exquisito sentido del humor. De esa manera, muchos de los temas áridos se convertían en ligeros y fáciles gracias a ese particular equilibrio entre la seriedad y el humor. Sabía cuándo debía estar serio y sabía cuándo no debía estarlo. Muchas veces nos dejaba “sin piso”, cuando debíamos desaprender lo aprendido, ya sea por una estrategia suya, o porque habían nuevos avances.

Y así seguimos, soñadores con los pies en la tierra. “Prohibido inflamarse”, nos decía Patricio, con su habitual sentido del humor. Muchos pasaron por el INDIPP, son numerosos también los que se marcharon, pero Se fueron con esa magia especial de verse y ver al mundo con otra mirada. También son muchos los que permanecen siguiendo las huellas de Patricio hasta el día de hoy, y enriqueciéndolas con su trabajo y entrega, en una tarea incesante de transcribir sus enseñanzas, clasificarlas, difundirlas y, por último, con el hito que representa el sitio web Lograr Ser”, porque eso nos enseñó Patricio y porque eso es lo que anhelamos, lograr verdaderamente SER, con la mirada abierta al mundo y a nuestro interior, con la certeza de que no somos perfectos, pero que intentamos ser mejores, batallando cada día con nuestros defectos, errores y problemas, pero con la esperanza firme de que la vida tiene un sentido, con la certeza de que nuestro efímero paso por la vida tiene un objetivo: dejar al mundo un poquito mejor de lo que lo encontramos.

En mi caso personal, como esposa, alumna, compañera y amiga de Patricio, no puedo sino agradecer por los casi cuarenta años que permanecimos juntos, hasta el día en el que partió, rodeado de libros, con la serenidad de quien sabe que cumplió su misión. Fue precisamente esa curiosidad por desentrañar los misterios que yacen en lo profundo del ser humano, la que nos unió. Dos seres que desde niños buscaban lo mismo y que se encontraron para seguir soñando y caminando juntos. Fui su alumna en un curso de Parapsicología y ese fue el encuentro de dos almas, para juntos Lograr Ser.

Mil gracias, desde el fondo de mi corazón, a todos quienes mantienen vivas las enseñanzas de Patricio y que han emprendido con trabajo, constancia y esfuerzo la realización de el sitio web LOGRAR SER. 

Con gratitud y cariño, 

BLANCA

Por: Blanca Cárdenas de Bermúdez

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