…A lo mejor yo salvaré a un amigo

Ayer se cumplieron quince años de la transición de nuestro querido amigo, el Dr. Patricio Bermúdez, y nos invade un sentimiento de gratitud y nostalgia ante su «ausencia aparente».

Para nuestro profesor, la amistad no es simplemente un vínculo social, sino un pilar fundamental para el desarrollo psíquico del individuo, un espejo del alma y un factor crítico para la supervivencia en tiempos de crisis.

Ningún místico ha nacido para la soledad. Cada uno tiene que cuidar la salud y la enfermedad, la familia y la amistad.

Compartió con nosotros el taller: «Cómo sobrevivir en tiempos de crisis» y sostuvo:

Gran parte de la supervivencia la debemos a la amistad, los conocidos me salvarán o a lo mejor yo salvaré a un amigo.

A continuación, se detalla algunos pensamientos sobre la amistad tomados de las clases dadas por Patricio Bermúdez en el INDIPP:

1. La amistad como reflejo del alma

Enfatizó que la amistad, particularmente en la adolescencia, sirve como una lección espiritual profunda

• El amigo íntimo:

– Entre los 15 y 20 años, la vida ofrece la oportunidad de tener un primer «amigo íntimo» del mismo sexo, lo cual es una lección que el alma busca a través de la proyección y el sincronismo.

– Sostiene que el tono de su voz, se lo puede considerar como «mantra sagrado», la mirada e incluso la letra de un amigo íntimo revelan cómo se manifiesta el alma y cómo el individuo manejará sus amistades futuras.

Definición de amigo íntimo: Lo define como aquel que «está conmigo, a pesar de que me conoce», lo que implica una aceptación profunda del «Yo Organísmico».

2. Evolución de la amistad en las etapas de vida

La naturaleza de la amistad cambia conforme el individuo se desarrolla:

Niñez: En la infancia temprana, «todo lo que se mueve es un amigo».

Adolescencia: La amistad se basa en la semejanza y las emociones compartidas; los jóvenes suelen abandonar el grupo familiar por el grupo de amigos para probar sus propias «propuestas» e identidad.

Adultez: La verdadera amistad se basa en el principio de compartir. Requiere un «toma y dame» recíproco sin contaminar los ambientes personales.

Nos han hecho creer que hay que llevarse con todo mundo. La amistad, es algo hermoso, es ¨toma y dame» No contaminar ambientes. No mezclar negocios con amistad.

3. Límites éticos y prácticos

El amigo que dice la verdad: Para conocerse a sí mismo, se necesita un amigo «despiadado» que esté dispuesto a actuar como un espejo y decir las verdades duras que ayudan a desmontar el súper yo.

Separación del trabajo: Advierte contra la ilusión de tener «amigos» en el trabajo, afirmando que, en un entorno profesional, los colegas deben ser vistos como rivales en lugar de amigos para mantener la claridad de roles.

No ser «amigo» de los hijos: Establece explícitamente que los padres no deben ser amigos de sus hijos; los niños necesitan padres que pongan reglas, mientras que los amigos son pares de la misma edad.

Escala de intimidad: Es vital establecer una clara «escala de intimidad» para que los demás no hagan lo que quieran con uno.

Ya tienen que ser establecidas las correctas relaciones familiares y sociales, establecer tal jerarquía y amistad, aprendan a tener la correcta relación “yo” con los demás. Que no hagan conmigo lo que quieran, establecer una escala de intimidad y acercamiento

Ser parte de un círculo social a través de la amistad es signo de una persona sana y «espiritual», mientras que el aislamiento total puede conducir a perturbaciones psíquicas.

Desarrollar el «arte de las relaciones» es crucial porque gran parte de nuestra supervivencia física y espiritual depende de quienes cultivamos como amigos.

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